miércoles, 29 de abril de 2009

Pájaros, cerdos, humanos y virus

Si alguien se molesta en leer de vez en cuando los periódicos gratuitos o ver las noticias en la tele, se habrá dado cuenta de que, desde el domingo, no se habla de otra cosa: el virus de la gripe porcina que afecta a humanos. Ante estas noticias, al ciudadano de a pie se le enciende la voz de alarma y tiene miedo de ser contagiado por tan terrible conjunto de proteinas, pero a la vez, entre los mortales especializados, se abren una serie de preguntas acerca del misterioso agente infeccioso que los periodistas no nos resuelven.

Pero como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. La primera y más importante: ¿por qué este virus ha accionado el nivel de alerta 4 de la OMS (Organización Mundial de la Salud) si es una gripe con síntomas que no van más allá de una gripe normal?

En principio, se trata de un virus Influenza (nombre científico de la gripe común) cuyos síntomas no van más allá de los que tenemos todos nosotros una vez (o dos) cada invierno. A esas gripes invernales, que se expanden por todo el mundo cada año sin que nadie hable de pandemias, no se les da importancia ya que no suelen causar muertes, por lo menos en los paises desarrollados. Además, es una gripe de origen puramente humano que los científicos tienen perfectamente controlada y no da más problemas que la fabricación de una vacuna diferente cada año.

El problema del H1N1 (gripe porcina esta maravillosa de la que hablamos) es que en México ya ha causado varias víctimas, aunque en la tele no cuentan que el virus realmente no es mortal (lo realmente mortal es la inmunodeficiencia (fallo del sistema inmunitario) que causa, cosa que permite que cualquier infección que en condiciones normales sería inofensiva, provoque la muerte del paciente. Eso es la primera cosa que ha asustado a las autoridades sanitarias del mundo mundial, aunque no se hayan producido más muertes en ningún otro país y todos los casos confirmados respondan correctamente a los tratamientos. La explicación es lógica: en un país desarrollado, donde la gente se alimenta bien y tienen medios sanitarios suficientes, un virus como este no causa la inmunodeficiencia suficiente en el afectado como para que una pneumonía típica no se pueda solventar sin problemas. En los países en vías de desarrollo, es decir, España hace 50 años, esto no ocurría (sinó, preguntad a vuestros abuelos si ningún amigo suyo murió de pneumonía).

La segunda cosa que asusta a los expertos es el hecho de que el genoma vírico es una mezcla entre el Influenza humano, el de cerdo y el de ave. Que un virus de ave afecte a humano ya se había visto antes (recordemos el follón de la gripe aviar en China), pero... ¿que se mezclen tres genomas víricos? Esto parece el argumento de una película de ciencia-ficción.

Los virus: vida y milagros

Para entender que es esto de mezclar genomas víricos, a los no biólogos os explicaré en qué consiste un virus. Todos sabemos lo que es una célula, ¿no? Bien, si llegamos hasta este punto, un virus es menos que una célula. La diferencia principal es que la célula está viva: puede comer, relacionarse y reproducirse ella solita sin la ayuda de nadie. El virus no. Necesita parasitar la maquinaria celular para hacer esas tres funciones, que curiosamente son las que definen a un ser vivo. ¿Es entonces un virus un ser vivo o no? Ni los expertos se ponen de acuerdo en ello. Si pensamos en los virus como entes que parasitan la célula y se aprovechan de ella para dividirse, serían seres vivos; pero si pensamos en ellos como simples conjuntos de proteia que entran en una máquina viva y allí son procesados por dicha máquina, no serían seres vivos. Pero como los expertos no se ponen de acuerdo con esto, no lo vamos a hacer nosotros que no somos expertos, así que simplemente diremos que los virus son una molécula de material genético envuelta por proteinas que, cuando entra en la célula, ésta coge y, en lugar de replicar su propio DNA, lo hace con el del virus y todo lo que ello comporta.

Los virus son específicos de cada especie. Un virus de bacterias no es capaz de infectar células humanas, igual que un virus de humanos le dará exactamente igual a la señora Salmonella. ¿Os acordáis de los receptores celulares de los que hablábamos en el artículo anterior? Pues son la causa de esto: un virus de bacterias no está capacitado para reconocer las dianas en la superfície de las células humanas y viceversa. Pero a veces, esto falla y resulta que dos especies tienen una diana parecida, por lo que el virus que antes afectaba a cerdos hace lo que se llama con el nombre de "salto de huésped" y se va a infectar a humanos. No nos centraremos en ver como entra el virus en la célula y todo lo que ocurre allí dentro, porque no nos interesa. Simplemente quedaros con la idea de que los virus pueden afectar a diferentes especies y esa es una de las razones por las que el H1N1 es tan preocupante.

Genética vírica: rompecabezas de ácidos nucleicos

El material genético es el que codifica las proteinas. Las proteinas son trabajadores que hacen funcionar las células; son las máquinas que permiten a la vida existir. Los ácidos nucleicos son las pequeñas piezas que forman nuestros genes. Tenemos miles y miles de millones en nuestro genoma (en concreto, casi dos metros de unas sencillísimas moléculas de pocos Amstrongs de longitud; multiplicad), pero los virus tienen apenas unos pocos millares (las células más simples y pequeñas rondan los cien mil), es decir, que tienen muy poco espacio para los genes. Eso les da exactamente igual: solo necesitan codificar las proteinas que forman las parículas víricas; el resto de proteinas que les hacen falta las cogen de la célula a la que han infectado. Qué morro, ¿no? Por eso son parásitos obligados: porque necesitan la maquinaria celular para hacer sus funciones ya que ellos no estan capacitados para ello. 

El material genético humano, de mamíferos, de bacterias y demás está formado por DNA, pero el de los virus puede estar formado por DNA y RNA. El RNA es lo mismo que el DNA pero cambiando un grupo -H por un -OH (químicos al poder). Este material genético puede ser largo y liso, circular, enrollado, sin enrollar o puede estar hecho a trozos. Este último caso se conoce como genoma fragmentado, y consiste en que los genes no estan todos juntos en una sola cadena sino que hay varias cadenas. Cuando la célula ha replicado el genoma del virus en muchííííííííísimas copias y las empieza a empaquetar para sacarlas afuera, es posible que los diferentes trocitos de genoma se repartan de forma distinta en cada paquete, de manera que a lo mejor te quedan dos copias del trozo 1 en el primer paquete y no hay ninguna copia del trozo 1 en el segundo paquete. El virus de la gripe, tanto aviar como porcina como humana, tiene estas características. 

Entonces pongamos que una misma célula está infectada por un virus aviar y por el de cerdo. Pongamos que se juntan un trozo del de cerdo con uno del aviar. Tenemos un virus mezcla que puede afectar a las dos especies. Si encima le sumamos la posibilidad de que eso ocurra después (o antes o a la vez) con el virus humano, tenemos una mezcla de tres virus. Genial, ¿no? Esto es lo que verdaderamente preocupa a los expertos, ya que no se sabe como se ha podido producir semejante mezcolanza. ¿Seleccion natural o inventos bioterroristas? Ya os digo, si alguien se inspira para escribir una novela de ciencia-ficción apocalíptica...

Alarma social

Otra cosa que hace peligroso al virus es que no hace falta acostarse con nadie (como el VIH u otras cosas) para contraerlo. Basta con respirar el mismo aire que un infectado, o beber del mismo vaso o tocar el pomo de la misma puerta. Eso lo convierte en un virus altamente contagioso, y por ello hay riesgo de pandemia (infección a nivel casi total de la población mundial). 

Si después de leer todo esto alguien tiene miedo de salir a la calle, que no se preocupe. Primeramente, porque estamos en España, y a pesar de lo tercermundistas que podemos llegar a ser a veces, en sanidad no lo llevamos tan mal, y si ese alguien tiene síntomas gripales puede acudir al hospital, donde le diran si tiene el H1N1 o no. En caso de que lo tenga, le tendran 10 días en el centro sanitario dándole medicamentos que refuercen su sistema inmune para que no coja pneumonías ni otras cosas que pudieran hacerle más daño.

Segundo, eso de la pandemia es algo tremendamente relativo. Se calcula que el 90% de la población mundial está afectada por el virus herpes simple y nadie habla de pandemias. Esto se basa en el hecho constatado de que una persona puede ser portadora por un virus y no presentar los síntomas, y de hecho, un porcentaje muy pequeño de las personas que realmente son portadoras de un virus presentan síntomas de infección. Así que, por mucha alarma social que haya ahora mismo con este tema, no dejéis de comer jamón serrano y si os encontráis mal, simplemente id al CAP y os diran lo que tenéis que hacer. No quiero empezar a ver a gente con mascarillas por la calle porque no sirve de nada.

(Y otra vez he vuelto a escribir más de lo que quería...)

2 comentarios:

Hal dijo...

Yo que soy de letras no encuentro manera alguna de abreviar la explicación sin eslayar información.

Isaac "Atridas" Serrano dijo...

Ya estamos al nivel 5. Además esto:

http://xkcd.com/574/